¿Qué es la violencia doméstica?

La violencia doméstica no es solo violencia física. La violencia doméstica es cualquier comportamiento físico, verbal, emocional o sexual que se utiliza con el propósito de obtener poder y control sobre una persona, ya sea un esposo/a, pareja o un miembro de la familia.

¿Quién puede ser víctima de violencia doméstica?

La violencia doméstica puede ocurrirle a cualquier persona de cualquier género, edad, raza, condición socioeconómica, educativa o de inmigración.

¿Qué tan común es la violencia doméstica?

1 en cada 4 mujeres y 1 en cada 7 hombres han sido víctimas de violencia física severa (por ejemplo, golpes, ardor, estrangulamiento) por parte de un compañero íntimo en su vida.

En promedio, casi 20 personas por minuto son víctimas de abuso físico por parte de un compañero íntimo en los Estados Unidos. Durante un año, esto equivale a más de 10 millones de mujeres y hombres (Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica).

Signos de violencia domestica

Hay “banderas rojas” que sirven como advertencias de que la relación es abusiva. Los siguientes son algunos ejemplos de “banderas rojas” que demuestran una relación abusiva:

  • Abuso verbal
  • Celos extremos
  • Comportamiento extremadamente controlador y posesividad
  • Mal genio todo el tiempo
  • Sexo forzado; la victima es obligada o amenazada a hacerlo
  • Culpar a la víctima por todo lo que sucede
  • Degradar a la víctima en privado o públicamente
  • Jalar el pelo agresivamente, pateado, golpeado, cacheteado o tratar de estrangularlo
  • Impedirle que llame a la policía o busque ayuda médica
  • Lo llama nombres insultantes o critica severamente
  • Lo ha aislado de su familia o amigos
  • Su pareja exige sexo cuando a usted no le apetece; ignora sus sentimientos con respecto al sexo
  • La amenaza o impone violencia si no cumple con sus demandas
  • Le prohíbe que trabaje o le coloca restricciones en las horas que puede usted trabajar
  • Su pareja le roba dinero a usted o le prohíbe tener acceso a las cuentas bancarias
  • Utiliza las redes sociales para mantenerla vigilada
  • Le envía fotos y/o videos explícitos y también exige que le envíe de vuelta
  • Monitorea su teléfono constantemente, revisa sus mensajes de texto y registro de llamadas e imágenes